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12 de septiembre de 2011

Parque Yasuni │ Iniciativa Yasuni ITT

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La Iniciativa Yasuní-ITT propone no explotar el petróleo de la Amazonía
 Parque Yasuní

El Parque Nacional Yasuní es considerado como uno de los lugares de mayor biodiversidad en el planeta.

Fue declarado como Parque Nacional en 1979 y considerado por la UNESCO como Reserva Mundial de la Biósfera en 1989. Alcanza 982.000 ha en la cuenca del alto Napo en la Amazonía occidental. Su ubicación estratégica, cercana a la línea equinoccial y a la cordillera de los Andes, le proporciona condiciones climáticas únicas en la Amazonía, con temperatura y humedad relativamente uniformes y elevadas.

Los científicos concuerdan en el valor único del Parque por su extraordinaria biodiversidad, estado de conservación y patrimonio cultural. Con 2.274 especies de árboles y arbustos, el Parque alberga en una sola hectárea a 655 especies: más del total de especies nativas de árboles de Estados Unidos y Canadá juntos. Se han reportado 593 especies de aves, lo que lo convierte en uno de los lugares más diversos del mundo. Existen también 80 especies de murciélagos, 150 de anfibios y 121 de reptiles, así como más de 4.000 especies de plantas vasculares por 1′000.000 ha. El número de insectos, estimado en 100.000 especies por hectárea, es el mayor del mundo. Entre todas estas especies existe un alto grado de endemismo.

El Parque Yasuní concentra las máximas densidades de especies en anfibios, mamíferos, aves y plantas en la Amazonía. Además, la elevación de temperatura prevista por el cambio climático será comparativamente moderada, dotándole de una importancia estratégica para la conservación futura de especies. Los valores únicos del Parque Yasuní se explican por varias razones: la estabilidad de su clima, la elevada precipitación y la temperatura alta y regular en distintas estaciones. La diversidad de sus suelos origina distintos ecosistemas en tierras firmes e inundables.

También se ha mencionado que su territorio fue un refugio en el Pleistoceno. En ese período geológico las glaciaciones enfriaron drásticamente el clima planetario, convirtiendo a la mayor parte de la Amazonía en una pradera. Las especies se concentraron en los pocos lugares –“los refugios del Pleistoceno”– donde se mantuvo la selva, como en el Yasuní, produciéndose el proceso de especiación o evolución diferenciada de nuevas especies. El Pleistoceno se inició hace 2,6 millones de años y terminó hace 12.000 años.

El Parque Yasuní es además el hogar de dos grupos indígenas que han optado por el aislamiento voluntario respecto de la cultura occidental: los Tagaeri y los Taromenane, ambos pertenecientes a la cultura Waorani.

La excepcional y única riqueza del Yasuní se encuentra actualmente amenazada por problemas como la actividad petrolera, la acelerada deforestación que ha sufrido la Amazonía ecuatoriana y la construcción de carreteras.



El Parque Yasuní es una de las regiones mas biodiversas del mundo
Iniciativa Yasuní ITT
(Ishpingo Tambococha Tiputini)


Esta original iniciativa plantea:

Combatir el cambio climático, evitando la explotación de combustibles fósiles en áreas de alta sensibilidad biológica y cultural en los países en desarrollo.

La protección de la biodiversidad en el Ecuador y el apoyo al aislamiento voluntario de las culturas indígenas no contactadas que habitan el Parque Yasuní (Tagaeri y Taromenane).

El desarrollo social, la conservación de la naturaleza y la implementación de fuentes renovables de energía, en una estrategia encaminada a consolidar un nuevo modelo de desarrollo equitativo y sustentable en el país.

La comunidad internacional participa con un aporte financiero, creando un fondo de capital que será administrado las Naciones Unidas, con la participación del Estado, la sociedad civil ecuatoriana y los contribuyentes.

La Iniciativa plantea al mundo paradigmas más justos y equitativos, hacia un modelo basado en el buen vivir y en los derechos de la naturaleza.

Mantener las Reservas de Petróleo Bajo Tierra

El Ecuador se compromete a mantener indefinidamente inexplotadas las reservas recuperables de 846 millones de barriles de petróleo del Campo ITT. De esta forma se evita la emisión de 407 millones de toneladas de CO2 a la atmósfera, reduciendo el cambio climático. El valor de las emisiones evitadas es mayor a las emisiones anuales de países como Brasil o Francia.

Reservas Petroleras del Campo Yasuní-ITT y las Emisiones Evitadas de CO2

El potencial petrolero del bloque ITT alcanza, de acuerdo a estimaciones recientes , 846 millones de barriles recuperables de crudo pesado de 14.7 API. La explotación petrolera de este campo supondría la producción de aproximadamente 107.000 barriles diarios durante 13 años, y luego los pozos entrarían en su fase declinante por doce años adicionales. Aunque las reservas probadas del Campo ITT alcanzan 944 millones de barriles, existen reservas posibles adicionales de 1.530 millones, cuyo valor permanece incierto debido a que no se ha realizado prospección sísmica 3D.

La Iniciativa Yasuní-ITT implica el compromiso internacionalmente vinculante de Ecuador para mantener indefinidamente bajo tierra las reservas petroleras del Campo ITT. De esta forma se evita la emisión a la atmósfera de 407 millones de toneladas métricas de CO2, que se producirían por la combustión del petróleo extraído. El valor real de las emisiones evitadas es mayor si se incluyen los efectos de la deforestación asociada directa e indirectamente a la extracción petrolera, las emisiones de la explotación y la construcción de infraestructura, el metano originado en la ganadería en áreas colonizadas, y otras fuentes.

El valor de las emisiones evitadas de CO2 en el ITT es considerable: supera a las emisiones anuales de Brasil (332 millones de TM) y Francia (373 millones de TM), y equivale a las de Ecuador (29 millones) durante 13 años. Tomando como referencia el valor de los Certificados de Reducción de Emisiones (CER) en el mercado europeo reciente, de 17.66 (25 de mayo de 2009) dólares por tonelada métrica, el valor económico de las emisiones evitadas por la iniciativa alcanzaría los 7.188 millones de dólares.

¿Por qué Ecuador propone la Iniciativa Yasuní ITT?

Ecuador, un país petrolero y megadiverso, propone al mundo una revolucionaria Iniciativa para:

Mitigar el cambio climático
Conservar la biodiversidad
Reducir la pobreza y promover el desarrollo social sustentable
Preservar a los pueblos indígenas no contactados

y además…

Iniciar la transición hacia una sociedad post-petrolera en el Ecuador, basada en el buen vivir y el respeto a los derechos de la naturaleza.

La biodiversidad del Parque Nacional Yasuní

El Parque Nacional Yasuní ha sido identificado como el lugar más biodiverso del planeta.
En una sola hectárea del parque, existen más especies de árboles y arbustos que en Estados Unidos y Canadá juntos. El Parque alberga no menos de 150 especies de anfibios, 121 de reptiles, 596 de aves, 200 de mamíferos, 500 de peces y 4.000 de plantas.

Durante el período Pleistoceno (la edad del hielo) la mayor parte de la Amazonía se convirtió en una pradera por el frío, y el área actual del parque mantuvo su selva, convirtiéndose en un refugio de la biodiversidad amazónica.



Ubicación del Parque Yasuní en la Amazonía ecuatoriana
 Pueblos indígenas no contactados

El Parque Yasuní está habitado principalmente por indígenas Huaorani y Kichwas.

La cultura Huaorani vivía tradicionalmente de la caza, recolección y agricultura semi-nómada en la selva, entre los ríos Napo y Curaray. Desde 1956 la mayor parte de los Huaoranis adquirieron una vida sedentaria en protectorados organizados por el Instituto Lingüístico de Verano.

Los Tagaeri y Taromenane han rehusado el contacto con la cultura occidental, y son actualmente los dos únicos pueblos conocidos y no contactados del Ecuador.

La supervivencia de estas culturas está amenazada por la actividad petrolera en el Campo ITT.

Los pueblos indígenas del Parque Nacional Yasuní

Dentro del Parque Yasuní viven varios grupos indígenas: Kichwa o Naporuna, Waorani, Tagaeri y Taromenane. Los indígenas de la nacionalidad Waorani, que han habitado desde tiempos remotos en la Amazonía ecuatoriana y peruana y ocupan la mayor parte del Parque Nacional Yasuní, pasaron de ser considerados “humanos” a ser vistos como salvajes con el contacto con la cultura occidental, ya que en su idioma el wao tededo, waorani significa “verdaderos humanos”. Existen reportes de los primeros misioneros y expedicionarios que se referían a los Waorani como “aucas”, que en kichwa significa “salvajes”, ya que no aceptaban ningún contacto y atacaban a los extraños que invadían sus territorios. Su fama de guerreros es muy conocida por las historias de enfrentamientos con otros pueblos y entre clanes Waorani. Eran cazadores-recolectores que se autoabastecían y formaban alianzas basadas en el parentesco.

Los Waorani se han caracterizado por su aislamiento y contacto forzado. Su subsistencia se basaba en la caza, recolección y agricultura itinerante; han sobrevivido al asedio de otras culturas indígenas y de la civilización occidental internándose en planicies interfluviales, como la comprendida entre los ríos Napo y Curaray. El contacto se inicia en 1956 con el Instituto Lingüístico de Verano (ILV) y comienza un trabajo por reducirlos a 16.000 hectáreas en el “Protectorado Waorani”, donde muchos subsisten hasta la actualidad, acosados por la pobreza y la marginación. Los impactos de la actividad petrolera y la extracción maderera en esta cultura han sido profundos. Algunos pueblos han optado por una situación de aislamiento, como los Tagaeri y Taromenane, que sobreviven en la zona media y baja de la Reserva de Biosfera del Yasuní y en la Zona Intangible, al sur del territorio Waorani y del Parque Yasuní.

Los Tagaeri y los Taromenane viven de acuerdo a su cultura en sus territorios tradicionales, pero en una situación de extrema fragilidad debido a su vulnerabilidad, desprotección y asimetría frente al avance de la cultura occidental, que se ha traducido en la colonización de sus territorios, evangelización, comercio ilegal de madera, extracción de recursos naturales no renovables y otras actividades legales como el turismo y la investigación científica.

Tagaeri es un nombre usado para designar al clan de Tagae, un guerrero Waorani que optó por el asilamiento. A uno o varios grupos cercanos culturalmente, con un idioma muy semejante y con un parentesco probablemente mucho más lejano, se los llama Taromenane. Estos grupos han sido víctimas de repetidas matanzas y actualmente las amenazas a su integridad física provienen de la intervención petrolera, el tráfico de madera y de animales, y las incursiones a sus territorios de militares, colonos, turistas, indígenas kichwas e incluso algunos Waorani enemistados con ellos. Por el territorio que ocupan, las casas observadas y los indicios de su presencia, según testimonios de los propios Waorani, de madereros y petroleros, se calcula que constituyen una población de entre 80 y 300 personas.

Muchos de los Waorani describen a los Taromenane como criaturas casi mitológicas, gigantes, parecidas pero diferentes. Se mantienen escondidos, inclusive cocinan en la noche para no ser avistados a causa del humo. No representan una amenaza para nadie, excepto para los intrusos que atentan contra su aislamiento.

El Estado ecuatoriano ha garantizado los derechos de los pueblos indígenas, especialmente el derecho a mantener, desarrollar y fortalecer su identidad y sus tradiciones; a no ser desplazados de sus tierras; a sus ecosistemas, conocimientos y prácticas de medicina tradicional; a la protección de los lugares rituales y sagrados, plantas, animales, minerales y ecosistemas de interés vital1. La Constitución, en su artículo 57, menciona por primera vez a los pueblos en aislamiento voluntario que habitan en el Yasuní: “Los territorios de los pueblos en aislamiento voluntario son de posesión ancestral irreductible e intangible, y en ellos estará vedada todo tipo de actividad extractiva. El Estado adoptará medidas para garantizar sus vidas, hacer respetar su autodeterminación y voluntad de permanecer en aislamiento, y precautelar la observancia de sus derechos. La violación de estos derechos constituirá delito de etnocidio, que será tipificado por la ley”.

¿Por qué no explotar el petróleo en el Parqué Yasuní?

En 1972 Ecuador se convirtió en exportador de petróleo y desde entonces este producto ha sido el principal eje de su economía , pero los impactos sociales y ambientales de la actividad petrolera han sido significativos.

El Ecuador alcanzó su máxima extracción petrolera en 2006, con 536.000 barriles diarios, y el precio del petróleo ha subido ($65 por barril en 2010)
Más de 5 millones de ecuatorianos y ecuatorianas siguen siendo pobres.
Más de un millón de ecuatorianos y ecuatorianas han emigrado al exterior en busca de empleo.
Todavía 4 de cada 9 trabajadores en el Ecuador no tienen un empleo adecuado.
La deforestación en el Ecuador es una de las más altas de América del Sur.

El petróleo no ha conducido al desarrollo.

La Iniciativa Yasuní y los Derechos de la Naturaleza

El Ecuador es el primer país en el mundo en reconocer Derechos a la Naturaleza en su Constitución, demostrando su gran compromiso hacia un cambio real a favor de la Pacha Mama.

La Constitución de la República del Ecuador, aprobada en el 2008, es la primera constitución del mundo que reconoce derechos a la naturaleza. Es decir se le reconoce a la naturaleza ya no como un objeto que se explota y destruye, sino rescatando la cosmovisión indígena, como un sujeto que se protege y convive en armonía porque los seres humanos formamos parte de ella.

La Constitución Política de la República del Ecuador, en el capítulo séptimo, artículos 71, 72,73 y 74 garantiza que la naturaleza o Pacha Mama, donde se reproduce y realiza la vida, tenga el derecho a que se respete integralmente su existencia, el mantenimiento y la regeneración de sus ciclos vitales, estructura, funciones y procesos evolutivos.

Adicionalmente, contempla el derecho de la naturaleza a su restauración, protección y respeto de todos los elementos que forman los diferentes ecosistemas por parte de todas las personas, sean estas naturales o jurídicas.

El Estado ecuatoriano podrá establecer los mecanismos que considere más eficaces en casos de impactos ambientales graves o permanentes, incluidos los ocasionados por la explotación de los recursos naturales no renovables.

El Estado aplicará medidas de precaución y restricción para las actividades que puedan conducir a la extinción de especies, la destrucción de ecosistemas o la alteración permanente de los ciclos naturales; además prohíbe la introducción de organismos y material orgánico e inorgánico que pueda alterar de manera definitiva el patrimonio genético nacional.

Por lo tanto, toda persona, comunidad, pueblo o nacionalidad podrá exigir al Estado el cumplimiento de los derechos de la naturaleza expresados en los artículos antes mencionados.

¿Cómo funciona la Iniciativa Yasuní ITT?

El Ecuador se compromete a mantener indefinidamente inexplotadas las reservas petroleras del Campo ITT en el Parque Nacional Yasuní.

La comunidad internacional contribuye con fondos para desarrollar fuentes renovables de energía en el Ecuador, mantener los ecosistemas y las Áreas Protegidas, reforestar áreas degradadas, promover el desarrollo social y el empleo sustentable, y mejorar la eficiencia energética.

Estos fondos son administrados por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) e invertidos por el Estado ecuatoriano. El Ecuador ha firmado un acuerdo de fideicomiso internacional con PNUD para ejecutar la Iniciativa.

El Fideicomiso Internacional con PNUD

El Ecuador ha firmado un acuerdo internacional con el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), para la recepción y uso de las contribuciones internacionales en apoyo a la Iniciativa Yasuní-ITT.

El PNUD recibe y administra los fondos de los contribuyentes a la Iniciativa, y los entrega al Estado ecuatoriano parta proyectos destinados exclusivamente a los objetivos definidos, garantizando la trasparecería y efectividad en el manejo de los recursos.

Transparencia y Efectividad

El PNUD administra muchos fondos internacionales con más de 5.000 millones de dólares, a través del Multi Donor Trust Fund (MDTF), convirtiéndose en el organismo internacional con mayor reconocimiento en administración de fondos internacionales para el desarrollo y la sustentabilidad.

El PNUD garantiza a los contribuyentes la transparencia y efectividad en el empleo de los fondos de la Iniciativa, que se destinarán exclusivamente para desarrollar fuentes renovables de energía en el Ecuador, mantener los ecosistemas y las Áreas Protegidas, reforestar áreas degradadas, promover el desarrollo social y el empleo sustentable, y mejorar la eficiencia energética.

El Estado ecuatoriano será el único ejecutor de los proyectos, siguiendo los lineamientos del Plan Nacional para el Buen Vivir.

Inversiones de Capital

El capital del fondo será invertido exclusivamente en proyectos de rentabilidad segura y alta, para la generación de energía con fuentes renovables, como la hidroeléctrica, eólica, solar y geotérmica.

El fondo se invertirán en acciones preferentes, que proporcionan una rentabilidad fija, por ejemplo el 7 % anual. De esta forma se genera un flujo de intereses, que financiarán las otras metas de la Iniciativa.

Valoración económica de la Iniciativa Yasuní ITT

El Ecuador pide a la comunidad internacional aportes por el valor económico de las 407 millones de toneladas de dióxido de carbono que se evitarían al no extraer las reservas de petróleo del bloque ITT en el Parque Nacional Yasuní.

Esta contribución no incluye el valor inconmensurable de la preservación de las culturas de los pueblos no contactados y de la única biodiversidad del Parque Yasuní.

La Unión Europea reconoce, en su mercado de carbono ETS, un valor de al menos 17.66 dólares por tonelada de emisiones reducidas de dióxido de carbono. De esta forma se valora la contribución internacional en 7.188 millones de dólares.

Este monto es comparable con las utilidades que recibiría el Estado por la explotación petrolera.

¿Quiénes aportarán a la Iniciativa Yasuní-ITT?

Las contribuciones voluntarias pueden proceder de:

Gobiernos de países amigos y organismos internacionales multilaterales.
Contribuciones monetarias.
Canjes de deuda por conservación.
Proyectos específicos en fuentes renovables de energía, deforestación evitada, conservación y desarrollo social.
Contribuciones de organizaciones de la sociedad civil.
Contribuciones de empresas con responsabilidad social y ambiental.
Contribuciones de ciudadanos de todo el planeta, incluyendo el Ecuador.

Preguntas Frecuentes

1. ¿Cómo funciona la Iniciativa Yasuní-ITT?

El Estado ecuatoriano se compromete a mantener indefinidamente inexplotadas las reservas petroleras del Campo ITT en el Parque Nacional Yasuní, garantizando de esta forma la conservación de su biodiversidad única y el respeto por los pueblos indígenas no contactados que lo habitan. El Estado recibirá, a cambio, una contribución solidaria internacional equivalente, como mínimo, al 50% de las utilidades que recibiría en el caso de explotar esas reservas.

2. ¿Qué beneficios directos tiene el Proyecto Yasuní-ITT?

La no emisión de 407 millones de toneladas de CO2 en la atmósfera, creando una nueva modalidad de mitigación de emisiones de gases invernadero (GEI), y la no explotación de reservas de petróleo y gas en áreas de alta sensibilidad social y ambiental en países en desarrollo.

La preservación de la enorme riqueza biológica del Parque Yasuní –considerada por la UNESCO como única en el mundo– y de las 42 áreas protegidas restantes, que encierran una de las mayores reservas de biodiversidad del planeta.

El respeto por las culturas indígenas de los pueblos en aislamiento voluntario del Parque Yasuní.
El desarrollo social en las áreas de influencia del proyecto, con programas de educación, salud y empleo sustentable.

El apoyo a la transición de Ecuador de una economía extractiva, basada en la explotación del petróleo, a un modelo sustentable de desarrollo, con amplio empleo de fuentes renovables de energía, respeto por la biodiversidad y equidad social. Las emisiones reducidas y evitadas de CO2 originadas en la conservación de los ecosistemas, la reforestación y el desarrollo de fuentes limpias de energía alcanzarán los 1.000 millones de toneladas en los próximos 30 años.

3. ¿Existen beneficios adicionales o indirectos?

Sí. La reinversión de los fondos aportados en fuentes renovables de energía reduce o elimina la generación de electricidad con derivados del petróleo, que actualmente alcanza el 47% de la energía eléctrica del país. De esta forma se reducen aún más las emisiones futuras de CO2. La conservación de áreas protegidas y la reducción de la deforestación en Ecuador es un segundo beneficio que se añade a la mitigación del cambio climático y la preservación de la biodiversidad. Además, los programas sociales promueven la educación, salud y la generación sustentable de empleo productivo en las zonas de influencia de los proyectos, que cubren gran parte de Ecuador. Existe también otro beneficio: los fondos del capital pueden invertirse en proyectos hidroeléctricos y geotérmicos con rentabilidad garantizada.

La Iniciativa Yasuní busca proteger al Parque Nacional Yasuní, que es extraordinariamente diverso, pero actualmente hay explotación petrolera en el Parque, los daños a la naturaleza son evidentes y no se garantiza la supervivencia de los dos pueblos en aislamiento voluntario.

La propuesta plantea no solamente la protección del campo ITT, con casi 200.000 hectáreas en el Parque Nacional Yasuní (el 23% de su superficie total), sino también el compromiso de controlar el resto del Parque, en el que efectivamente hay actividad petrolera que viene del pasado y, además, el resguardo efectivo de otras 42 áreas protegidas adicionales (con un total de 4,8 millones de hectáreas, el 19% de la superficie de Ecuador) que encierran la mayor diversidad biológica del mundo por unidad de superficie. Se incluye también la protección otros ecosistemas remanentes fuera de las áreas oficialmente protegidas.

Además, el éxito de este proyecto permitirá que el gobierno ecuatoriano evalúe la posibilidad de cerrar algunas operaciones petroleras en el Parque Yasuní y fuera de él, donde resulta más conveniente recibir contribuciones por el secuestro de carbono integrarlas a la Iniciativa Yasuní-ITT que extraer petróleo del subsuelo.

Esto también permitiría que el Estado ecuatoriano se concentre en labores de recuperación mejorada de pozos existentes, en vez de hacer nuevas prospecciones en áreas de alta sensibilidad ambiental, que tienen efectos ambientales muy negativos.

4. ¿Qué participación tendrá la ciudadanía en la elaboración de la Iniciativa y en la decisión de los proyectos que serán financiados? ¿Cómo participarán los pueblos en aislamiento voluntario?

La Iniciativa tiene varias etapas. La primera, que es la actual, tiene como objetivo promover la acogida internacional a esta propuesta innovadora.

La segunda es asegurar el apoyo político de la sociedad ecuatoriana. Para ello se prevé:

Difundir la Iniciativa en todo el país entre diversos grupos sociales (comunidades indígenas y afroecuatorianas, academia, sector productivo, gobiernos locales,) para obtener su respaldo y participación activa.

Diseñar mecanismos para que el ciudadano ecuatoriano pueda contribuir económicamente a la Iniciativa.
A través de consultas a los pueblos indígenas amazónicos, asegurar la satisfacción de las necesidades de los pueblos en aislamiento voluntario, sin afectar las condiciones de aislamiento de los Tagaeri y Taromenane.

Crear una veeduría ciudadana, compuesta por representantes de diversos sectores sociales, para vigilar el cumplimiento de los compromisos adquiridos por esta Iniciativa.

Nombrar un representante de la ciudadanía que deberá participar en el directorio del fideicomiso internacional.

Facilitar la comunicación y la vinculación de otros ciudadanos del mundo interesados en apoyar esta iniciativa desde sus propios países.

1 comentarios:

Anónimo dijo...

El unico que puede garantizar la seguridad y el derecho a los "duenos" de la region es el que los representa y sirve, el presiente de la nacion. En el caso actual, los aborigenes estan a la merced de un dictador demente que ha encontrado la presidencia como el motivo para dividir a los ecuatorianos con su conducta desquiciada. Demandas millonarias de todo el que se opone a su manera de pensar, es el pan de cada dia en Ecuador. Segun el dictador, demanda por millones de US dolares para donarlos a su proyecto Yasuni.
La verdad es que sin una verdadera democracia, ningun ecuatoriano puede tener paz en su propia casa y los habitantes de la region Yasuni no seran afortunados para evitar la discriminacion de la dictadura correista.

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